Parásitos de gatos que afectan a los humanos: Todo lo que necesitas saber

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Según la Asociación Americana de Productos para Mascotas, hay unos 74 millones de gatos en Estados Unidos, y no es de extrañar que sean la mascota más común del país. Su naturaleza independiente y de bajo mantenimiento los convierten en una gran elección para los dueños de mascotas. Pero uno de los efectos secundarios de tener un gato es la posibilidad de que los parásitos afecten a tu salud. En este artículo hablaremos de las diversas enfermedades parasitarias humanas que pueden producirse como resultado del contacto con gatos, de cómo identificar los síntomas de estas enfermedades, y de cómo prevenirlas y tratarlas.

¿Qué son los parásitos?

En medicina, un parásito es un organismo que vive sobre o dentro de otro organismo (el huésped). Depende del huésped para alimentarse, obtener nutrientes y mantener otros sistemas de vida. En el caso de gatos y humanos, los parásitos más comunes son varias especies de pulgas, garrapatas, ácaros y unas pocas especies diferentes de lombrices intestinales. Cuando se produce una infestación, los organismos parasitarios pueden causar una variedad de problemas de salud, que van desde una ligera irritación de la piel hasta enfermedades potencialmente mortales.

Pulgas

Las pulgas son diminutos insectos chupadores de sangre que pueden infestar a los gatos y también saltar a los humanos. Aunque los humanos no son el huésped natural de las pulgas, pueden provocar irritación y picor en la piel. Las pulgas de los gatos también pueden llevar la bacteria Bartonella henselae, que causa la fiebre de arañazo de gato en los humanos. Los síntomas de la fiebre del arañazo de gato incluyen fiebre, dolor de cabeza, inflamación de los ganglios linfáticos y fatiga. En casos extremos, la enfermedad puede causar complicaciones más graves, como infecciones óseas, del hígado o del bazo.

Garrapatas

Las garrapatas son arácnidos parásitos que habitan comúnmente en el pelaje de los gatos. Las garrapatas suelen ser inofensivas para los gatos, pero pueden suponer un riesgo para los humanos porque son portadoras de varias enfermedades bacterianas y víricas. La enfermedad más común transmitida por garrapatas en Estados Unidos es la enfermedad de Lyme. Los síntomas de la enfermedad de Lyme incluyen fiebre, erupciones cutáneas, dolor de cabeza y dolores musculares y articulares. Si no se trata, la enfermedad de Lyme puede causar graves complicaciones a largo plazo, como problemas cardíacos, parálisis o deterioro de la memoria.

Ácaros

Los ácaros son otro tipo de arácnidos parásitos que pueden infestar el pelaje de los gatos. De vez en cuando pueden saltar de un gato a un humano y causar una afección llamada sarna. La sarna es una afección cutánea contagiosa que produce picor y puede hacer que aparezcan erupciones, enrojecimiento y bultos en la piel. El tratamiento de la sarna incluye medicamentos tópicos u orales recetados, que son eficaces para matar los ácaros. Es importante lavar toda la ropa de cama y la ropa en agua caliente y aspirar las alfombras, sofás y otras zonas donde puedan estar presentes los ácaros para evitar la reinfestación.

Gusanos intestinales

Los gatos también pueden albergar varias especies de gusanos intestinales, incluyendo ascarides, anquilostomas y tenias. Aunque es raro que esos gusanos pasen de los gatos a los humanos, sigue siendo importante tomar precauciones al manipular y limpiar a un gato. Algunas especies de ascaris son zoonóticas y pueden causar enfermedades graves en los humanos. Si una persona ingiere huevos de ascaris, los síntomas pueden incluir fiebre, tos e inflamación pulmonar. En casos extremadamente raros, los ascaris pueden desplazarse a varios órganos del cuerpo y causar infecciones más graves.

Prevención y tratamiento

Hay varias cosas que pueden hacerse para prevenir las infestaciones parasitarias tanto en gatos como en humanos. A los gatos se les debe administrar mensualmente medicación preventiva contra pulgas y garrapatas. Esto ayudará a evitar que las pulgas y las garrapatas infesten al gato y se extiendan al resto de la casa. Pasar la aspiradora con regularidad también puede ayudar a reducir la población de pulgas en el hogar. También es importante mantener una buena higiene cuando se está cerca de los gatos, como lavarse las manos con frecuencia y evitar el juego brusco con el animal. Por último, se recomienda desparasitar con regularidad a todos los gatos para ayudar a prevenir una infestación de lombrices intestinales.

Si una persona entra en contacto con una infestación de parásitos, hay varios medicamentos de venta libre y con receta médica que pueden ayudar a eliminar el problema. También se recomienda al propietario de la mascota que limpie a fondo el entorno donde se produjo la infestación para ayudar a prevenir la reinfestación. En casos extremos, puede ser necesario consultar con un veterinario o un profesional médico para que le recete un tratamiento.

Conclusión

Los gatos pueden ser mascotas maravillosas, pero es importante tomar precauciones para evitar una infestación de parásitos. Pulgas, garrapatas, ácaros y lombrices intestinales pueden suponer un riesgo para la salud humana si no se tratan y previenen adecuadamente. Puedes ayudar a mantener a los gatos y a sus dueños libres de infestaciones parasitarias con una prevención regular de pulgas y garrapatas, practicando una buena higiene y desparasitando con regularidad.

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